Uno de los requisitos indispensables para el forjamiento de sociedades más justas y equitativas, es el esfuerzo constante de crear programas innovadores que propicien el empoderamiento de las mujeres y la formación, en los niños y niñas, de una cosmovisión en la que la igualdad y la solidaridad sean los pilares de la convivencia humana.